Te echo de menos, echo de menos esos abrazos que tú me dabas, esas tardes que se nos hacían demasiado cortas, recuerdo como me animabas, como me hacías reír a carcajadas, esos besos que yo te pedía y las caricias que no olvidaré. Porque no se puede olvidar a una persona así, una persona que lo dio todo por ti y que tú en cambio, traicionaste su confianza, y a lo largo de este tiempo me doy cuenta de lo que verdaderamente perdí; algo que será difícil volver a conseguir, algo llamado enamorarse.

No hay comentarios:
Publicar un comentario